lunes, 5 de diciembre de 2016
domingo, 4 de diciembre de 2016
sábado, 3 de diciembre de 2016
Duele el alma
Gota de vidrio se desliza sobre el pétalo de la flor de loto,
rocío de la mañana cubre los montes coloridos,
manto transparente que despunta con el astro Sol.
Bostezo de la aurora al despuntar el día,
neblina del lago en donde cielo y tierra se funden,
mira el lago, silueta de fantasma.
Espejo matinal, con aroma a pino, a tierra mojada, a cópula,
agua cristalina que da vida.
Remolino de mariposas danzando al Astro divino.
Descalza, siente el frío del agua, poco a poco hasta hacerte nada.
Espejo matinal, con aroma a pino, a tierra mojada, a cópula,
agua cristalina que da vida.
Remolino de mariposas danzando al Astro divino.
Descalza, siente el frío del agua, poco a poco hasta hacerte nada.
Edith González
¿Qué es simonía?
Acción o intención de negociar con las cosas espirituales, como los sacramentos o los cargos eclesiásticos.
Esto creo que se dio más en el siglo XV y XVI.
viernes, 28 de octubre de 2016
¿Quién es un truhán,a?
Persona sinvergüenza que engaña o estafa.
(Del libro de María del Pilar Montes de Oca Sicilia).
jueves, 27 de octubre de 2016
¿Quién es un peripatético (a)?
Ridículo o extravagante en sus dictámenes o máximas.
Ejemplo: ¡Por favor, bájale a lo peripatética!
No abandono a mis hijos por irme a trabajar, al contrario, veo por su bienestar, Patricia.
miércoles, 26 de octubre de 2016
¿Quién es un "virote"?
1. Hombre ocioso.
2.Hombre demasiado serio y presumido.
Ejemplo: Nada más estás haciéndote tonto en la computadora, virote.
Me da miedo el virote de tu abuelo, se ve que es bien especial.
(Todo es cita textual del libro de María del Pilar Montes de Oca Sicilia).
martes, 25 de octubre de 2016
¿Quién es artera o artero?
"Se aplica al que causa daños a otros con engaño o hipocresía.
Ejemplo: Sin querer caí en un nido de culebras arteras".
Cita textual. Autora: María del Pilar Montes de Oca Sicilia.
lunes, 24 de octubre de 2016
¿Quién es un incróspido?
Persona descentrada, desviada.
Ejemplo: Eustaquio terminó incróspido entre tantas chelas, mezcales y jaiboles.
De María del Pilar Montes de Oca Sicilia.
domingo, 23 de octubre de 2016
¿Quién es un chiquibaile?
Chiquibaile: ladrón.
Ejemplo: "Un vil chiquibaile me dio baje con la cartera en el tumulto del metro. ¿Me prestas para regresar a mi casa?
(De algarabía. Editorial Grijalbo).
viernes, 21 de octubre de 2016
"Demos gracias a la Chingada", en El lenguaje de los mexicanos.
El lenguaje de los mexicanos, Ernesto de la Peña (Video en youtube)
Paráfrasis de una parte del video.
"Demos gracias a la Chingada" porque en México tenemos el hábito de Chin Chun Chear a medio mundo, mandarlo lejos, cuando alguien o algo nos molesta. No somos tan irreverentes, puesto que es mejor Chin Chun Chear que decir "Me cago (a)" como se dice en España para referirse a alguien o algo que incomoda. Ellos usan esa frase puesto que no tienen el tabú de decir la palabra "culo", lo toman como algo normal, entonces sin ningún problema dicen la función fisiológica de aquél órgano: "Me cago", y así, lo pueden decir en cualquier parte que estén, incluso en la mesa. Se cagan en donde quiera.
Eso no pasa con los mexicanos que son más "reverentes" porque tienen el tabú de pronunciar la palabra "culo" y más en decir la función fisiológica de aquél, por lo que mandar a la "Chingada" no es tan "irreverente". Además de que dicha palabra encierra un origen histórico en la manera de cómo fuimos conquistados.
viernes, 23 de septiembre de 2016
El silencio de la Luna
Niebla abraza tu alma,
Marte se cuelga en tu ventana,
marea de tu cuerpo,
hechiza tu cuerpo,
desborda tu sexo.
Esfera universal
reloj de la humanidad,
compañera del sueño,
de la bruja y del loco.
Muestra mi rostro,
peina mi alma,
inventa el día,
reflejo de Medusa.
Edith González
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Quisiera escapar de mí,
busco palabras, sonidos,
siluetas; veo las nubes avanzar,
el rayo impetuoso parte la tierra,
la resquebraja, ésta se tuerce, se desgrana,
se hunde.
Te traigo conmigo para no perderte,
estoy contigo porque te olvidas de ellos,
te abrazo, te recuerdo a mí, los párvulos,
los ángeles; pero insistes en regresar con los demonios.
Eso es otra cosa, el oráculo está escrito.
Edith González
Te vi
En los ojos de una mirada turbia,
seductora, arribista, india, mestiza.
Querías tocar mi espíritu con tu palabra.
Vi tu mirada de fuego, penetrante.
Vi las serpientes de tu lengua queriendo alcanzar
mi alma.
Me perdí en la danza de los cascabeles,
del caracol, de la tierra, de mi tierra, ahí me quedé.
No soy de este lugar, soy de allá, desgrano el maíz, toco la yerba,
me encojo con ella, respiro en su piel y sólo hay lugar para el cíclope Sol.
Los días
Los sonidos del tiempo advierten mi vigilia,
mi línea empieza en la tierra roja,
con los viejos, los descarnados,
los sin tierra, sin Sol y sin patria.
Mi línea roja se funde con otros ríos sin perder su color.
Pronto llegará el tiempo de la danza,
el cascabel y el fuego.
No me encuentro aquí, me hallo allá, con la piel morena,
arrugada, el polvo, la nada.
La vida es sueño
Cara de piedra moldeada por el viento,
te sostenía entre mis brazos y el tiempo te deshilaba.
En tu mirada profunda,
vi mi destino.
Juego cada día en la noche con los fantasmas.
Descifrando mi origen pierdo los días.
¿Qué se viene a aprender aquí?
Cada día, advierte una sentencia al mundo.
Las estatuas se esfuman.
Los gritos de los niños viejos atraviesan los recuerdos
y vuelvo a comenzar.
Espera
Me abrazas tocando toda mi cara
como el viento acaricia las hojas
de otoño.
Te haces presente en mi silencio más oscuro,
me repites cada mes mi infancia.
Quisiera arrancarte de mí,
huir, esconderme de ti en una cueva
para de una vez fundirme en la sombra
con ellos. Te vas, y vuelve mi libertad.
Imploro dejar de huir,
no convertirme y andar como una hoja.
Miro la palma de mi mano, veo símbolos extraños.
sábado, 27 de agosto de 2016
Mientras más hondo el camino
Los chingaditos de la taza huelen a café,
con sus manos cóncavas y entrelazadas,
sintiendo el calor de los primeros destellos del Sol,
piensa en otros horizontes, otros Soles quemando su piel.
Piensa en el oráculo de Medusa,
conteniendo su propio veneno para no matar a Perseo.
Todo el dolor de los muertos se cuelgan en ella.
Mujer virgen que profana el templo de Poseidón.
Se da para morir, se rinde, sufre su propia cárcel,
que se consume para no caer.
Descalza, suelta la taza.
Vidrios regados, revelan el mundo.
sábado, 20 de agosto de 2016
Feel
Frío calado de huesos presentes,
órbitas pétreas en medio de la noche suplicando piedad,
ventrículos palpitando la estupidez humana,
en un suspiro tragarse la vacuidad espacial.
¿Qué nos queda para soñar?
¿Qué nos queda para entretener el alma?
Acariciarla poco a poco, con un ósculo frío, mientras la nieve se deshace.
Pupilas dilatadas con la fotografía del mundo.
Elevación de la estatua de la libertad para caer sepultada.
Máscaras de querubines, de ángeles con ojos espantados
gritando desde el infinito, acertijos ocultos.
Abulia de la mañana con aroma de otros paisajes.
jueves, 11 de agosto de 2016
"La semana santa de los indios termina sin resurrección", Eduardo Galeano
LA
SEMANA SANTA DE LOS INDIOS TERMINA SIN RESURRECIÓN
Por Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina
A principios de nuestro
siglo, todavía los dueños de los pongos,
indios dedicados al servicio doméstico, los ofrecían en alquiler a través de
los diarios de La Paz.
Hasta la revolución de 1952,
que devolvió a los indios bolivianos el pisoteado derecho a la dignidad, los pongos comían las sobras de la comida
del perro, a cuyo costado dormían, y se hincaban para dirigir la palabra a
cualquier persona de piel blanca. Los indígenas habían sido bestias de carga
para llevar a la espalda los equipajes de los conquistadores: las cabalgaduras
era escasas. Pero en nuestros días pueden verse, por todo el altiplano andino,
changadores aimaraes y quechuas cargando fardos
hasta con los dientes a cambio de un pan duro. La neumoconiosis había sido la primera enfermedad profesional de
América; en la actualidad, cuando los mineros bolivianos cumplen treinta y
cinco años de edad, ya sus pulmones se niegan a seguir trabajando: el
implacable polvo de sílice impregna
la piel del minero, le raja la cara y las manos, le aniquila los sentidos del
olfato y el sabor, y le conquista los pulmones, los endurece y los mata.
Los turistas adoran
fotografiar a los indígenas del altiplano vestidos con sus ropas típicas. Pero
ignoran que la actual vestimenta indígena fue impuesta por Carlos III a fines
del siglo XVIII. Los trajes femenino que los españoles obligaron a usar a las
indígenas eran calcados de los vestidos regionales de las labradoras
extremeñas, andaluzas y vascas, y otro tanto ocurre con el peinado de las
indias, raya al medio impuesto por el virrey Toledo. No sucede lo mismo, en
cambio, con el consumo de coca, que no nació con los españoles; ya existía en
tiempos de los incas. La coca se distribuía, sin embargo, con mesura; el gobierno incaico la
monopolizaba y sólo permitía su uso con fines rituales o para el duro trabajo
en las minas. Los españoles estimularon agudamente el consumo de coca. Era un
espléndido negocio. En el siglo XVI se gastaba tanto, en Potosí, en ropa
europea para los opresores como en coca para los oprimidos. Cuatrocientos
mercaderes españoles vivían, en el Cuzco, del tráfico de coca; en las minas de
plata de Potosí entraban anualmente cien mil cestos, con un millón de hilos de
hoja de coca. La iglesia extraía impuestos a la droga. El inca Garcilaso de la
Vega nos dice, en sus “comentarios reales”, que la mayor parte de la renta del
obispo y de los conónigos y demás ministros de la iglesia del Cuzco provenía de
los diezmos sobre la coca, y que el transporte y la venta de este producto
enriquecían a muchos españoles. Con las escasas monedas que obtenían a cambio
de su trabajo, los indios compraban hojas de coca en lugar de comida:
masticándolas, podían soportar mejor, al precio de abreviar la propia vida, las
mortales tareas impuestas. Además de la coca, los indígenas consumían
aguardiente, y sus propietarios se quejaban de la propagación de los “vicios
maléficos”. A esta altura del siglo veinte, los indígenas del Potosí continúan
masticando coca para matar el hambre y matarse y siguen quemándose las tripas
con alcohol puro. En las minas bolivianas, los obreros llaman todavía mita a su salario.
Desterrado en su propia
tierra, condenados al éxodo eterno, los indígenas de América Latina fueron
empujados hacia las zonas más pobres, las montañas áridas o el fondo de los
desiertos, a medida que se extendía la frontera de la civilización dominante. Los indios han padecido y padecen-síntesis
del drama de toda América Latina- la maldición de su propia riqueza.
(Las negritas son mías)
miércoles, 10 de agosto de 2016
TARADOS POSITIVOS
TARADOS POSITIVOS
(Fragmento)
Juan Villoro , Dios es redondo
El futbol le gusta a
demasiada gente para no ser aprovechado de mil formas distintas. Estamos ante
la forma más exitosa de vender zapatos y camisetas. Y esto no es nada en
comparación con otros negocios. Aunque todo falle y vaya cada vez peor, al
final siempre gana la televisión.
El dinero aceita los clubes
y en buena medida decide los resultados. En el mismo periodo en el que el Real
Madrid gastó 700 millones de euros, el Osasuna gastó 10 millones. ¿Es
concebible que jueguen en la misma liga? Sí, entre otras cosas porque el
Osasuna dirigido por el Vasco Aguirre ha sido muy eficaz ante el Madrid, y
porque el futbol profesional no ha oído hablar de justicia económica.
Aceptemos lo inevitable: estamos
ante un muy complejo sistema de representación del mundo que asimila una alta
cuota de estupidez. No es por la vía de la pureza ni del racionalismo como se
define al arte de patear para encender el alarido de la especie.
En su democrático
acercamiento a la pasión, el futbol incorpora los más variados defectos. Cuando
todo sale bien, la gente es inofensivamente lamentable en las tribunas en vez
de serlo en su casa. ¿Cuántos ataques de nervios no se han evitado en el seno
de la familia gracias a los gritos lanzados en las gradas?
Con el futbol pasa como en
las dietas ricas en fibra: no todo alimenta, pero la mezcla sirve para digerir.
Es mucho lo que entra al futbol y mucho lo que ahí se elimina. Su protocolo no
puede ser tan excelso como el de la ópera porque está hecho para el desfogue de
excedentes emocionales, para que el chiflado que llevamos dentro protagonice la
vida durante 90 minutos y quien vuelva a casa sea, si no un gran humanista, al
menos alguien razonablemente común.
martes, 9 de agosto de 2016
Juegos Malditos
Cita completa de la revista Muy Interesante, Septiembre, 2013, No.09
Juegos Malditos
Antes de que el videojuego Pokémon Red and Green para Gameboy saliera de Japón y en 1996 se extendiera en el mercado, se decía que había provocado el suicidio y enfermedades de niños japoneses de 7 a 12 años. Aparentemente el juego iba bien hasta que los jugadores llegaban al nivel de Lavender Town, donde se escuchaban sonidos tétricos que causaban dolor de cabeza, náuseas e instintos de comportamiento orientado al suicidio. La compañía creadora Game Freak cambió la música antes de vender el juego a otras partes del mundo. En el mundo gamer existen varias leyendas urbanas que se relacionan con la dificultad de llegar ciertos niveles debido a fuerzas sobrenaturales, contacto con demonios a través de personajes y problemas de salud severos. (Fuente: litsverse.com)
lunes, 8 de agosto de 2016
EL PELADO MEXICANO
"El pelado mexicano", en El perfil del Hombre y la Cultura en México
Samuel Ramos
(Fragmento)
Aun cuando el "pelado" mexicano sea completamente desgraciado, se consuela con gritar a todo el mundo que tiene "muchos huevos" (así llama a los testículos). Lo importante es advertir que en este órgano no hace residir solamente una especie de potencia, la sexual, sino toda clase de potencia humana. Para el "pelado", un hombre que triunfa en cualquier actividad y en cualquier parte, es porque tiene "muchos huevos". Citaremos otra de sus expresiones favoritas: "Yo soy tu padre", cuya intención es claramente afirmar el predominio (...) Es preciso advertir también que la obsesión fálica del "pelado" no es comparable a los cultos fálicos, en cuyo fondo yace la idea de la fecundidad y la vida eterna. El falo sugiere al "pelado" la idea de poder. De aquí ha derivado un concepto muy empobrecido del hombre. Como él es, en efecto, un ser sin contenido sustancial, trata de llenar su vacío con el único valor que está a su alcance: el del macho (...) El mexicano, amante de ser fanfarrón, cree que esa potencia se demuestra con la valentía. ¡Si supiera que esa valentía es una cortina de humo!
I. El "pelado" tiene dos personalidades: una real, otra ficticia (...)
VI. La desconfianza de sí mismo produce una anormalidad de funcionamiento psíquico, sobre todo en la percepción de la realidad (...)
VIII. Como nuestro tipo vive en falso, su posición es siempre inestable y lo obliga a vigilar constantemente su "yo", desatendiendo la realidad (...)
domingo, 7 de agosto de 2016
"Acefalia" de Julio Cortázar
ACEFALIA de Julio Cortázar
A un señor le cortaron la cabeza, pero como después estalló una huelga y no pudieron enterrarlo, este señor tuvo que seguir viviendo sin cabeza y arreglárselas bien o mal.
En seguida notó que cuatro de los cinco sentidos se le habían ido con la cabeza. Dotado solamente de tacto, pero lleno de buena voluntad, el señor se sentó en un banco de la plaza Lavalle y tocaba las hojas de los árboles una por una, tratando de distinguirlas y nombrarlas. Así, al cabo de varios días pudo tener la certeza de que había juntado sobre sus rodillas una hoja de eucalipto, una de plátano, una de magnolia foscata y una piedrita verde.
Cuando el señor advirtió que esto último era una piedra verde, pasó un par de días muy perplejo. Piedra era correcto y posible, pero no verde. Para probar imaginó que la piedra era roja, y en el mismo momento sintió como una profunda repulsión, un rechazo de esa mentira flagrante, de una piedra roja absolutamente falsa, ya que la piedra era por completo verde y en forma de disco, muy dulce al tacto.
Cuando se dio cuenta de que además la piedra era dulce, el señor pasó cierto tiempo atacado de gran sorpresa. Después optó por la alegría, lo que siempre es preferible, pues se veía que, a semejanza de ciertos insectos que regeneran sus partes cortadas, era capaz de sentir diversamente. Estimulado por el hecho abandonó el banco de la plaza y bajó por la calle Libertad hasta la Avenida de Mayo, donde como es sabido proliferan las frituras originadas en los restaurantes españoles. Enterado de este detalle que le restituía un nuevo sentido, el señor se encaminó vagamente hacia el este o hacia el oeste, pues de eso no estaba seguro, y anduvo infatigable, esperando de un momento a otro oír alguna cosa, ya que el oído era lo único que le faltaba. En efecto, veía un cielo pálido como de amanecer, tocaba sus propias manos con dedos húmedos y uñas que se hincaban en la piel, olía como a sudor y en la boca tenía gusto a metal y a coñac. Sólo le faltaba oír, y justamente entonces oyó, y fue como un recuerdo, porque lo que oía era otra vez las palabras del capellán de la cárcel, palabras de consuelo y esperanza muy hermosas en sí, lástima que con cierto aire de usadas, de dichas muchas veces, de gastadas a fuerza de sonar y sonar.
lunes, 25 de julio de 2016
Apuesta SEP a nuevos mecanismos de evaluación de habilidades en bachillerato
La Jornada, Sábado 23 de Julio de 2016
Cito parte más "destacadas":
Apuesta la SEP a nuevos mecanismos de evaluación de habilidades en bachillerato
"(...) la Secretaría de Educación Pública (SEP) no sólo plantea un nuevo perfil de egreso de los alumnos, que incluye el desarrollo de habildiades socioemocionales y de educación financiera (...) sino aplicar nuevos esquemas de evaluación para determinar el manejo de competencias (...)
El perfil de egreso del bachillerato incluye 12 ejes: el alumno que concluya este nivel debe tener sentido de pertenencia y 'amor a México; respeta la diversidad, favorece la convivencia y se preocupa por el medio ambiente; valora el arte y la cultura; colabora de forma constructiva; se comunica con eficacia; usa sus habilidades digitales; busca entender su entorno; piensa de manera crítica; razona y aplica conceptos numéricos; conoce y entiende aspectos financieros básicos, y regula sus emociones y cuida su salud'.
(...) se priorizará la diversificación de metodologías de evaluación, 'incluida la aplicación de exámenes generales orientados a valorar habilidades de pensamiento y el diseño de rúbricas de evaluación que permitan obtener indicadores del proceso de enseñanza-aprendizaje con evaluaciones externas, autoevaluación y coevaluación'.
También se pretende implementar 'prácticas de trabajo colaborativo virtual, portafolio de evidencias de trabajo en el aula y el uso de evaluaciones mediante argumentación y ensayos, entre otros procedimientos'.
" (...) crear instrumentos de seguimiento del desarrollo formativo y la trayectoria de cada alumno desde su ingreso hasta la conclusión de sus estudios (...).
Amplían acuerdo educativo
La Jornada, Sábado 23 de Julio de 2016.
Cito:
Amplían acuerdo educativo
La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó en un comunicado que durante la visita oficial del presidente Enrique Peña Nieto a Washington se suscribió el Anexo X del Memorándum de Entendimiento sobre Educación entre ambos gobiernos, que actualiza la cooperación en la enseñanza y considera a los estudiantes mexicanos que radican en este país.
El Anexo X busca fortalecer las áreas de cooperación cojuntas para el periodo 2016-2018, entre las que destacan: transferencia e inscripción oportuna de los estudiantes que migran, en cualquier dirección, entre México y Estados Unidos, sin importar su estatus migratorio, a fin de promover la continuidad en su educación; impulso al intercambio de experiencias y buenas prácticas entre instituciones de educación media superior, incluyendo el tema de educación abierta y a distancia a nivel medio superior y superior.
Además de continuar promoviendo la movilidad académica de estudiantes, maestros y catedráticos universitarios, así como la colaboración a través de mecanismos como el Foro Bilateral sobre Educación Superior, Innovación e Investigación, la iniciativa La Fuerza de 100 mil en las Américas y el Programa Proyecta 100 mil.
martes, 12 de julio de 2016
Los libros como fuente de locura de Don Alonso Quijano
Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes Saavedra.
Capítulo VI. DEL DONOSO Y GRANDE ESCRUTINIO QUE EL CURA Y EL BARBERO HICIERON EN LA LIBRERÍA DE NUESTRO INGENIOSO HIDALGO
"(...) hallaron más de cien cuerpos de libros grandes (...)
-Tome vuestra merced, señor licenciado; rocié este aposento, no esté aquí algún encantador de los muchos que tienen estos libros, y nos encanten, en pena de la que les queremos dar echándoles del mundo (...)
-No-dijo la Sobrina-; no hay para qué perdonar a ninguno, porque todos han sido los dañadores: mejor será arrojallos por las ventanas al patio, y hacer un rimero dellos, y pegarles fuego; y si no, llevarlos al corral, y allí se hará la hoguera, y no ofenderá el humo (...).
Continuará...
domingo, 12 de junio de 2016
Lluvia
Caes una a una sobre los tejados,
las casas están tristes por Chesman.
Los gatos irrumpen en la noche a los amorosos,
"miau miau", sus ojos de Efesto te ruegan entrar,
¿tú a su mundo? o ¿ellos al tuyo?
Suena el eco de las campanas,
"taaaan, taaaan".
El grito estridente de un cohete desterrado,
rostros escurridos y ensopados acompañan a
un perro vestido de manchas y un moño.
Murió Chesman, el de la sonrisa diabólica.
Cariatides enseñando sus dientes,
querubines cínicos danzando sin nada,
serafines soltando carcajadas.
Reloj de arena
Cumbres montañosas tragan el Astro soberbio,
ráfagas de viento arrullando los ojos azules,
arena pasando el tiempo.
Luna cíclope devorando la noche,
estrellas arcanas trianguladas en constelaciones.
Invoco al tiempo en medio de la noche,
ráfagas de almas pasan por mi hombro,
contengo el aliento para gritar tu nombre.
Ojos de noche,
de penumbra,
Edipo.
Escucha el murmullo del tecolote,
del búho.
Rasguña mi espalda lentamente,
cara de tiempo,
te vas mudo.
¡Te imploro!
canta al tiempo,
danza con la noche,
me hechizas,
tomo tu mano de arena, polvo, nada.
Luna cíclope devorando la noche,
estrellas arcanas trianguladas en constelaciones.
Invoco al tiempo en medio de la noche,
ráfagas de almas pasan por mi hombro,
contengo el aliento para gritar tu nombre.
Ojos de noche,
de penumbra,
Edipo.
Escucha el murmullo del tecolote,
del búho.
Rasguña mi espalda lentamente,
cara de tiempo,
te vas mudo.
¡Te imploro!
canta al tiempo,
danza con la noche,
me hechizas,
tomo tu mano de arena, polvo, nada.
"Recordar el futuro. Imaginar el pasado".
"Recordar el futuro. Imaginar el pasado"
La gran novela Latinoamericana, Carlos Fuentes.
Cito:
Éste es un modo de decir que, ya que el pasado es irreversible y el futuro incierto, los hombres y mujeres se quedan sólo con el escenario de ahora si quieren representar el pasado y el futuro.
El pasado humano se llama Memoria. El futuro humano se llama Deseo. Ambos confluyen en el presente, donde recordamos, donde anhelamos.
William Faulkner, uno de los creadores de la memoria colectiva de las Américas, hace decir a uno de sus personajes: Todo es presente,¿entiendes? El ayer sólo terminará mañana y el mañana comenzó hace diez mil años". Y en Cien años de soledad, los habitantes de Macondo inventan el mundo, aprenden cosas y las olvidan, y son forzados a volver a nombrar, a volver a escribir, a volver a evocar: para Gabriel García Márquez la memoria no es espontánea o gratuita o legitimadora; es un acto de supervivencia creativa. Debemos imaginar el pasado para que el futuro, cuando llegue, también pueda ser recordado, evitando así la muerte de los eternamente olvidados (Fin de cita) p. 27.
viernes, 10 de junio de 2016
Configuración de las figuras femeninas-masculinas y
de los ciclos diurnos-nocturnos en La
muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes, a partir de los ciclos de su
vida-memoria
Configuring the female-male figures and daytime-night cycles in The Death
of Artemio Cruz by Carlos Fuentes, from the life-cycles of memory
EDITH GONZÁLEZ-
ESTRADA*
Resumen: El presente artículo
pretende dar cuenta de manera limitada, de la configuración de algunos ciclos
de la vida-memoria de Artemio Cruz en La
muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes y con ellos analizar la
configuración de las figuras femeninas-masculinas, así como los ciclos diurnos
y nocturnos que se entrelazan para formar parte su vida-memoria.
Palabras clave: ciclo, diurno,
nocturno, vida-memoria, femenino-masculino, movilizar, configuración.
Abstract: This paper seeks to explain in a limited way, the configuration
of some of the life-cycle memory Artemio Cruz The Death of Artemio Cruz by
Carlos Fuentes and they analyze the configuration of the female-male figures as
well as day and night cycles that interlock to join his life memory.
Keywords: cycling, day, night, life, memory,
male-female, mobilizing, configuration.
*Universidad Autónoma del Estado de México, México.
INTRODUCCIÓN
La vida-memoria del protagonista de La muerte de Artemio Cruz, de Carlos
Fuentes, se configura a partir de tres perspectivas narrativas Yo, Tú y Él, sin
embargo, para este trabajo me enfoco a hablar de algunos relatos de la
perspectiva Él.
Los años que configuran la
vida-memoria del personaje no están dispuestos en la lógica del tiempo
convencional ascendente o descendente, sino en espiral.
Se destacan los años que forman parte
del enfoque narrativo Él. Hay
tres puntos de esplendor en la vida del personaje que encabezan tres series: 1941, 1919, 1913, 1924, 1927; 1947, 1915, 1934, 1939 y 1955, 1903, 1889, 1960. Estos momentos
clave representan su vida empresarial, política y personal, lo cual explica la
presencia de una figura femenina diferente en cada periodo de su vida-memoria y
con ella la de México.
El objetivo de este trabajo es
mostrar los paralelismos entre los ciclos
religiosos prehispánicos, ciclos diurno y nocturno, femenino-masculino, con los
de subordinación-poder, privacidad-política/vida pública, en torno a Artemio
Cruz y los personajes de su vida.
Ciclo agrícola
prehispánico
[Fuente:
Fiestas de los pueblos indígenas. Ritos
aztecas. Las fiestas de las veintenas,
Michel
Graulich, p.429]
Este esquema fue
tomado de Ritos aztecas. Las fiestas de
las veintenas, de Michel Graulich, en el cual se muestran ciertas
correspondencias de la mañana con la juventud,
la tarde con la edad madura o la vejez y la noche con la muerte. Los dos
puntos elevados de la curva señalan la estación de secas y el punto descendente
marca las lluvias. El primer punto elevado hace referencia al esplendor: equilibrio,
juventud, fundación de una ciudad; el otro, a la edad madura y a la vejez. Si
partimos por la mitad la curva, exactamente se forman dos ciclos completos. Se
conforma la primera estación de secas y de lluvias en la cual se cosecha. El
otro ciclo se configura con la segunda estación de secas y de lluvias en la
cual se siembra.
Observando detenidamente,
se forma una u-ve con todos los nombres de los señores de la temporada de secas
y de lluvia, alternativamente se agradece al señor del tiempo de secas y
también al de las lluvias. Sale una estación y entra otra, no se descartan sino
se complementan. Una está en función de la otra, se corresponden, se complementan,
ambas pueden coexistir, una se lee en la otra, ésta anuncia a la que viene.
Algo similar ocurre
con los ciclos de la vida-memoria de Artemio Cruz. En sus momentos de esplendor
rige un personaje femenino y masculino, y en sus momentos de decadencia
gobiernan otros. Igualmente, ciertos personajes de su vida pueden ser leídos en
los venideros o en los pasados. La presencia de unos no niega a los otros, los
afirma y los extiende hasta donde el lector sea capaz de relacionar la
presencia de unos personajes en otros. Esto ocurre en la vida empresarial,
política y personal del protagonista, sin embargo, me voy a enfocar más en las
figuras de su vida personal que no niegan a las de su entorno político.
CONFIGURACIÓN DE FIGURAS FEMENINAS-MASCULINAS EN LA
VIDA DE ARTEMIO CRUZ Y LOS PERSONAJES QUE SE MOVILIZAN EN ESTA
El nacimiento de la abuela Ludivinia, así como el de su nieto Cruz, es simbólico porque
ambos nacen detrás de una puerta atrancada y en un momento que marca el fin y
el inicio de un ciclo. Ella nace en 1810, él en 1889: independencia y
porfiriato. Ambos concebidos en la choza-cueva, en donde cada uno en sus últimos
días, trata de recobrar el tiempo
perdido entre cuatro paredes humedecidas de recuerdos aparentemente sin
tiempo y sin espacio. Son memorias que dejan ver la conexión simultánea de
ciertos episodios de la historia de su país hasta el momento en que mueren, la
abuela en 1903, él en 1960.
El pasaje de imágenes por la memoria de
Ludivinia explica la ascendencia de su familia y parte de la historia cultural
de su país que va de Santa Ana hasta Porfirio Díaz.
La ascendencia de la madre de Artemio, Isabel Cruz
o Cruz Isabel, –no se sabe cuál es su primer nombre-, es importante para saber el origen de su hijo. Su historia se
remonta a la entrada de una familia francesa a Cocuya, Veracruz, la cual por
cuestiones políticas se va de Santiago de Cuba y llega al puerto de Veracruz. Los
hermanos Isabel Cruz y Lunero entran directo a la hacienda de los Menchaca para
trabajar en los plantíos de tabaco y plátano.
Por los recuerdos de la abuela Ludivinia,
sabemos que cuando los franceses entran a la tierra roja (Olmeca-Tolteca), se forja un choque de culturas porque los
extranjeros-blancos tienen hijos con negras e indias, estas
con negros provenientes de Cuba; los mestizos
y criollos tienen descendencia con indias y negras. El
niño Cruz es hijo de Atanasio Menchaca (mestizo) y de una mulata (raza blanca-negra). Nace en una choza de negros y lo bautizan con el
nombre de Cruz.
La vida del protagonista es
una metáfora de la historia de otros personajes que se movilizan dentro del
mismo espacio artístico, por ejemplo: Malinalli, quien
después de ser conquistada, la
bautizaron y se convirtió en una figura importante dentro del proceso de la invasión
a Tenochtitlan. Algo similar ocurre con la vida de Artemio, porque después de su
condición de esclavo, se convirtió en un prohombre. Su primer transgresión en
la hacienda de Cocuya, Veracruz, es el asesinato de su tío Pedrito, así, sin
querer, reivindica sus derechos como hijo de Atanasio Menchaca y de Isabel Cruz.
Su primera lucha es en 1913, en la Revolución Mexicana, simbólicamente pelea contra
los enemigos de su familia, los porfiristas que a su vez los vencieron en 1903.
En su condición de esclavo y como hijo de una mulata,
llega a posicionarse económica y políticamente como su abuelo y su padre hasta
1919.
Ahora veamos ¿qué significa
la presencia de la abuela Ludivinia? Cuando muere tiene
noventa y tres años (1903), un año más que el
intervalo entre la fundación del imperio
azteca (1427) y la llegada de Hernán Cortés a Veracruz (1519), lo cual simboliza
el regreso de Quetzalcóatl. El 93 puede aludir al intervalo de tiempo entre la
fundación del imperio azteca y la caída de Tenochtitlán (13 de agosto de 1521).
La muerte de la abuela asociada a la de
Malinalli (el día doce), figura su nacimiento a la eternidad. (Esquivel, 2005: 189).
La imagen de la abuela y de la madre de Cruz no
desaparece a lo largo de su vida, se repite en otros ciclos con distintas caras
y nombres. Por ejemplo, la abuela en la
hacienda de Cocuya, Veracruz, permite el paso a los santanistas, juaristas y porfiristas.
Catalina, su esposa, representa el fin del gobierno de los porfiristas y la
llegada de los carrancistas. A su vez su hija Teresa da entrada a la clase
burguesa de los arribistas. Todo es un pase de poder y un pase de magia. Un
periodo no niega al otro sino lo complementa como en el calendario de las
fiestas prehispánicas.
Catalina, Malinalli o Cihuacóatl (la Llorona
prehispánica), simbólicamente representan a la misma mujer que se duele por sus
hijos perdidos. En 1919 Catalina pierde a Lorenzo y traiciona
a los indios de Puebla con la aceptación del nuevo conquistador. Así, se
convierte en testigo y cómplice de los robos y engaños contra los suyos. Catalina
como Malinalli, no escogió, no eligió. Muda ante la fortaleza de Artemio (Cortés), quedó
paralizada y fue portadora de los hijos que más tarde sembró en ella. Malinalli
dio paso a la nueva raza que anunció un nuevo ciclo histórico para los
indígenas y para los mexicanos. En sus
palabras refleja la sorpresa de lo que implica tal acontecimiento:
A ti,
madrecita, te pido que seas su reflejo, para que al verte, se sientan orgullosos.
Ellos, que no pertenecen ni a mi mundo ni al de los españoles. Ellos, que son
la mezcla de todas las sangres—la ibérica, la africana, la romana, la goda, la
sangre indígena y la sangre del medio oriente—, ellos, que junto con todos los
que están naciendo, son el nuevo recipiente para que el verdadero pensamiento
de Cristo-Quetzalcóatl se instale nuevamente en los corazones y proyecte al
mundo su luz, ¡que nunca tengan miedo! (Esquivel, 2005: 186).
Esta es la plegaria de Malinalli (Marina)
al darse cuenta de lo que provoca su unión con la simiente española. Ella tiene
dos hijos: Martín y María con quienes comparte las casas de Coatzacoalcos y de
Coyoacán, lugares que representan su hogar. El primero fue su tierra natal, y el segundo, su estancia con Hernán Cortés. Su destino
es similar al de Catalina. Ésta y Artemio tienen a Teresa y a Lorenzo; poseen tres casas, una en las Lomas, otra en Coyoacán
y la última en Cocuya, Veracruz. Este lugar representa la tierra idílica de
Artemio Cruz, su paraíso perdido, el lugar sagrado de sus abuelos en donde habita
la primera pareja: Ludivinia e Ireneo Menchaca.
Malinalli se puede leer en la imagen de
Ludivinia y de Catalina: mestiza y extranjera,
en quienes se yuxtaponen simultáneamente varios personajes femeninos, los cuales configuran,
no sólo la identidad de varias generaciones de familias,
sino la de un país: “¿Recordarás el país? Lo recordarás y no es uno; son
mil países con un solo nombre. Eso lo sabrás. Traerás los desiertos rojos, las
estepas de tuna y maguey, el mundo del nopal [. . .] voz cora, voz yaqui, voz
huichol, voz pima [. . .] Michoacán, la carne chaparra de Tlaxcala, los ojos
claros de Sinaloa, los dientes blancos de Chiapas”. (Fuentes,
2003: 386)
La esposa de Hernán Cortés también se
llamó Catalina Bernal, y el apellido de Catalina, la de Artemio, seguramente
alude al del soldado de Hernán Cortés, Bernal Díaz del Castillo, en quien aquel
deposita su confianza para despojar y tomar al pueblo indio.
La dualidad Artemio-Catalina insinúa paralelamente
a otras parejas históricas, como:
Cortés-Malinalli, Cortés-Catalina Xuárez, Juan Jaramillo y Malinalli,
Maximiliano y Carlota, la virgen María y José, y algunas otras. Así, con la
configuración de la vida-memoria de Artemio se moviliza una parte de la
historia de México y se configura un enfoque de la identidad del mexicano, como un elemento cultural en quien se reúnen
muchas culturas, razas y etapas de una parte de la historia de México.
Si partimos de la ascendencia de Artemio Cruz,
su abuela Ludivinia permitió el paso a los franceses, ingleses, españoles y
otros grupos, que se apoderaron del suelo mexicano. La anciana se junta con los
extranjeros para posicionarse entre los de la
clase alta. Fue el eslabón entre el ciclo de los santanistas y los porfiristas, siempre cedió a las políticas extranjeras. En este
sentido, permitió la entrada, la penetración y la violación a su madre patria.
La cabeza
de mechones blancos estaba perdida entre los hombros, a veces más altos que el
cráneo. Pero sobrevivió. Seguía aquí, tratando de cumplir desde el lecho
revuelto los ademanes de la joven hermosa y blanca que abrió las puertas de
Cocuya al largo desfile de prelados españoles, comerciantes franceses,
ingenieros escoceses, británicos vendedores de bonos, agiotistas y filibusteros
que por aquí pasaron en su marcha hacia la ciudad de México y las oportunidades
del país joven, anárquico. (Fuentes, 2003: 409-410)
Con sus acciones, la abuela acepta que se viole a la madre patria.
Su hijo Atanasio Menchaca, abusa de la
mulata Isabel Cruz, quien paradójicamente
llega con los franceses, nuevamente por Cocuya,
Veracruz.
Lo
chingado es lo pasivo, lo inerte y abierto, por oposición a lo que chinga, que
es activo, agresivo y cerrado. El chingón es el macho, el que abre. La
chingada, la hembra, la pasividad pura, inerme ante el exterior. La relación
entre ambos es violenta, determinada por el poder cínico del primero y la
impotencia de la otra. La idea de violación rige oscuramente todos los significados.
La dialéctica de “lo cerrado” y “lo abierto” se cumple así con precisión feroz.(Paz, 1993: 85)
Desde esta perspectiva, la violación de la
mulata Isabel Cruz es una imagen representativa de lo que los extranjeros
hicieron al llegar al país joven.
Y en la
vecindad de la hacienda, los zuavos encontraron los grupos de vihuela y arpa
que cantaban Bajalú se fue a la guerra y no me quiso llevar y les alegraban las
noches junto con las indias y mulatas que por allí anduvieron pariendo mestizos
güerejos, mulatos de ojos claros y piel apiñonada, que se apellidaron Garduño y
Álvarez cuando debieron llamarse Dubois y Garnier.
(Fuentes, 2003: 406)
Así, Artemio
Cruz representa, simbólicamente a los hijos de
las indias violadas o, en palabras de Octavio
Paz, “chingadas”. Las indias representan algo más general: “la madre patria”. En consecuencia, de acuerdo a Fuentes,
un ejemplo de hijos de la chingada serían los siguientes:
Imagínense sin mi orgullo, fariseas, imagínense perdidas en esa
multitud de pies hinchados, esperando eternamente un camión en todas las
esquinas de la ciudad [...] imagínense teniendo que gritar como México no hay
dos para sentirse vivas, imagínense teniendo que sentirse orgullosas de los
sarapes y Cantinflas y la música de mariachi y el mole poblano para sentirse
vivas, ah-jay, imagínense teniendo que confiar realmente en la manda, la
peregrinación de los santuarios, la eficacia de la oración para mantenerse
vivas (Fuentes, 2003: 122).
En este sentido, Cruz, por
su origen histórico, sería un “hijo de la chingada”, ya que nació de una
mulata violada. Indirectamente, el protagonista se ve reflejado en los actos
que cometió su abuela Ludivinia.
Legarás
las muertes inútiles, los nombres muertos, los nombres de cuantos cayeron
muertos para que el nombre de ti viviera; los nombres de los hombres despojados
para que el nombre de ti poseyera; los nombres de los hombres olvidados para
que el nombre de ti jamás fuese olvidado:
[. . .] les
legarás sus líderes ladrones, sus sindicatos sometidos, sus nuevos latifundios,
sus inversiones americanas, sus obreros encarcelados, sus acaparadores y su
gran prensa, sus braceros, sus granaderos y agentes secretos, sus depósitos en
el extranjero, sus agiotistas engominados, sus diputados serviles, sus
ministros lambiscones, sus fraccionamientos elegantes, sus aniversarios y sus
conmemoraciones; sus pulgas y sus tortillas agusanadas, sus indios iletrados,
sus trabajadores cesantes, sus montes rapados, sus hombres gordos armados de aqua-lung y acciones, sus hombres flacos
armados de uñas: tengan su México: tengan tu herencia[. . .] (Fuentes, 2003: 389-390).
Estas son las conquistas que Artemio realiza a
lo largo de su vida y marcan de cierta manera la historia-memoria de un momento
de su país: México.
Es claro que la chingada es la madre-patria, así como todas
las mujeres que fueron compradas, penetradas, violadas por Artemio Cruz: Regina,
Catalina, Lilia y una india. Metafóricamente, estas mujeres se asocian con lo
maternal, aquello que protege, da vida, salva y acoge en su regazo. En esta
escena a Catalina se le asocia abiertamente con
lo religioso:
La calesa
se abría paso con dificultad por el sendero del polvo, entre los cuerpos que no
conocían la prisa, que avanzaban de rodillas, a pie, a gatas, hacia el
santuario. Los flancos de maguey impedían salirse del camino para dar un rodeo
y la mujer blanca se defendía del sol con la sombrilla entre los dedos, era
mecida suavemente por los hombros de los peregrinos: los ojos de gacela, los
lóbulos sonrosados, la blancura pareja de la tez, el pañuelo que le cubría la
nariz y boca, los senos altos detrás de la seda azul, el vientre grande, los
pequeños pies cruzados y las zapatillas de raso:
Las manos se alargaron hacia ella: primero el miembro calloso
de un indio viejo y encanecido, en seguida los brazos, desnudos bajo el rebozo,
de las mujeres; un murmullo quedo de admiración y cariño, un ansia de tocarla,
unas sílabas aflautadas: “Mamita, mamita.” La calesa se detuvo y él saltó,
empuñando el fuete sobre las cabezas oscuras, gritando que abrieran paso: alto,
vestido de negro, con el sombrero galoneado metido hasta las cejas. . . (Fuentes,
2003: 152-153).
En el relato correspondiente a 1924 Catalina representa
a la madre virgen: protege a los indios, los cura y los perdona, por esto, ellos la llaman “mamita” “mamita”.
Existe una intención clara de describirla como la virgen. De acuerdo con
Octavio Paz, hay cierta diferencia entre la virgen María y la chingada:
¿Quién es
la Chingada? Ante todo, es la Madre. No una madre de carne y hueso, sino una
figura mítica. La Chingada es una de las representaciones mexicanas de la
Maternidad, como la Llorona o la “sufrida madre mexicana” que festejamos el
diez de mayo. La chingada es la madre que ha sufrido, metafóricamente o
realmente, la acción corrosiva e infame implícita en el verbo que le da nombre [.
. .]
Por contraposición a
Guadalupe, que es la Madre virgen, la Chingada es la Madre violada [. . .] Si
la Chingada es una representación de la Madre violada, no me parece forzado
asociarla con la Conquista, que fue también una violación, no solamente en el
sentido histórico, sino en la carne misma de las indias. (Paz, 1993: 83-94)
En este sentido, Catalina personifica lo religioso,
la madre sufrida que se da para dar nacimiento a la vida, pero también es la
madre violada, entregada por Gamaliel al nuevo conquistador (Artemio Cruz). En
la escena de 1924, Catalina representa a la virgen, a quien los indios quieren tocar
para curarse con su manto. De este modo, simboliza el fervor religioso y el
fanatismo de un pueblo que se cree a sí mismo hijo de una virgen inmaculada. En
este mismo pasaje en oposición a lo religioso también se moviliza la imagen de Malinche
porque Catalina es utilizada, chingada, sirve de intermediaria entre los indios
y Artemio, quien no es parte de ese pueblo religioso. Él es como el Hernán
Cortés, quien utiliza a Malinche para sus fines: se lanza como diputado de
Puebla, y luego abandona a los campesinos que lo apoyaron. En palabras de Paz,
Artemio sería el gran chingón: el conquistador y Catalina sugiere lo chingado y
lo sagrado.
ciclos de esplendor y decadencia en la vida de
artemio cruz como una metáfora de los ciclos diurnos y nocturnos prehispánicos
La metáfora espiral en La muerte de Artemio Cruz se
crea a partir de la configuración de los ciclos de la vida del protagonista, los
cuales se desarrollan desde 1889, año que marca su nacimiento y 1960, su muerte.
Sin embargo, 1960 también representa su nacimiento y 1889 su muerte:
muerte-vida o vida-muerte, no sólo del protagonista, sino de toda una época
histórica, vista desde la óptica del ciclo agrícola prehispánico mexica.
El niño Cruz nace el 9 de abril de 1889 en
Cocuya, Veracruz. En este mes, todo el universo gira en torno al niño y a su
familia, con todo, aquel da una vuelta completa, porque cuando él llega al
mundo, muere y renace un ciclo de poder: muere su abuelo Ireneo Menchaca, su
padre Atanasio Menchaca, y su madre Isabel Cruz.
La muerte de los personajes que cruzan la vida
del niño Cruz es significativa. Por ejemplo, el fallecimiento de Isabel Cruz
representa a la gran señora dadora de vida de los mexicas, Coatlicue, quien
muere al dar a luz a su hijo Huitzilopochtli. Sus hijos la quieren matar e
intentan asesinar a su hermano. Así, Atanasio Menchaca, no sólo representa al
padre, sino a Coyolxauhqui (la Luna) y a los cuatrocientos Centzonhuiznahua
(las estrellas).
El nacimiento del niño representa una batalla
con el universo que no lo acepta porque es fruto de una trasgresión, es decir,
Atanasio e Isabel Cruz son la pareja que tiene relaciones sexuales sin el
consentimiento de la dualidad divina (Ireneo y Ludivinia Menchaca). Ireneo
muere sin reconocer al nieto ilegítimo, quien representa la violación que
comete Atanasio (o Mixcóatl) en contra de la mulata (Chimalmán), quien más
tarde da a luz a un gran niño (Artemio-Quetzalcóatl).
Atanasio simboliza al sacerdote engañado por su
hermano (don Pedrito-Tezcatlipoca), quien lo induce a tomar alcohol y así logra
que rompa con las reglas del universo. Atanasio viola a la mulata, quien se
alude como Xochiquétzal (su hermana) y avergonzado, huye por el oriente y
promete regresar igual que el mito de Quetzalcóatl. La muerte de Atanasio es el
castigo por su trasgresión con el cosmos y después muere (lo matan los
juaristas). En este sentido, el niño representa el regreso de su padre, de su
abuelo y de otros personajes históricos, quienes vienen a restablecer un nuevo
ciclo de poder. De ahí que el narrador-autor y
narrador-protagonista diga:
heredarás
los rostros, dulces, ajenos, sin mañana porque todo lo hacen hoy, lo dicen hoy,
son el presente y son en el presente: dicen ‘mañana’ porque no les importa
mañana: tú serás el futuro sin serlo, tú te consumirás hoy pensando en mañana:
ellos serán mañana porque sólo viven hoy: tu pueblo tu muerte: animal que
prevés tu muerte, cantas tu muerte, la dices, la bailas, la pintas, la
recuerdas antes de morir tu muerte: tu tierra: no morirás sin regresar:[1]este poblado al pie
del monte (Fuentes, 2003: 390-391).
Se juntan muerte-vida, muerte porque en la
perspectiva “Yo” y “Tú” Artemio agoniza, pero en el último relato de la
perspectiva “Él”, Cruz nace.
La abuela, al final de su vida, reconoce a su
nieto, porque sabe que la sangre de la familia corre por las venas del niño
(último descendiente de la familia Menchaca), y mientras él viva, su linaje no
morirá. A partir de entonces, lucha por defender la vida de su nieto, y con
ello se avecina un nuevo ciclo de cambio: ella muere por su nieto. Durante cada
ciclo de poder en la vida de Artemio, el sol resplandece (es de día), pero las
trasgresiones o los cambios de ciclo suceden al caer el sol (al anochecer). Así,
a las siete de la noche ocurren varios acontecimientos: Artemio-niño asesina a
su tío Pedrito; Artemio-hombre compra a Catalina; y Artemio–viejo se levanta
del gran sillón jerarca de su casa de Coyoacán para dar paso alos nuevos
burgueses: los Régules.
Sonaron
las siete en el reloj colocado sobre la chimenea abierta junto a los taburetes
de cuero arrimados al hogar encendido durante estos días de frío. Saludó con la
cabeza y tomó asiento en el sillón, arreglándose la pechera tiesa y los puños
de piqué […] Catalina podía vivir en el caserón de Las Lomas, ayuno de
personalidad, idéntico a todas las residencias de millonarios. Él prefirió
encontrar estos viejos muros, con sus dos siglos de cantera y tezontle, que de
una manera misteriosa lo acercaban a episodios del pasado, a una imagen de la
tierra que no quería perder del todo. Sí, se daba cuenta de que había en todo
ello una sustitución, un pase de magia [. . .] él ordenó que se abrieran las
cortinas que ocultaban el vitral abierto sobre el jardín sombreado de cerezos,
de ciruelos desnudos, frágiles, de limpias estatuas de piedra monacal: leones,
ángeles, frailes emigrados de los palacios y conventos del Virreinato [...] Levantó
la mirada, como si emergiera de una zambullida a fuerza de lastre: encima de
las cabezas despeinadas y de los brazos ondulantes, el claro cielo de vigas y
de los muros blancos, los óleos del siglo XVII y los estofados angélicos. . . y
en el oído despierto, la carrera escondida de las ratas —colmillos negros,
hocicos afilados— que poblaban las techumbres y los cimientos de este antiguo
convento jerónimo. (Fuentes, 2003: 353-355)
En esta cita se describe el terminado y decoración
de la casa de Coyoacán, la cual corresponde al siglo XVII, durante el
virreinato. Cuando los frailes llegaron a México para evangelizar, tuvieron que
cambiar poco a poco los espacios de reverencia dedicados a las deidades
prehispánicas (Huitzilopochtli, Tláloc y Quetzalcóatl) por santos. La cita no
hace referencia clara a alguna deidad prehispánica, la casa de Artemio fue un
ex-convento, el de San Jerónimo. Coyoacán era un espacio de reverencia a
Huitzilopochtli. Convento de Churubusco, palabra que proviene del náhuatl
“Huitzilopochco”, significa “lugar de reverencia de Huitzilopochtli”.
En 1903, cuando Cruz-niño transgrede el orden
del cosmos con el asesinato de su tío, sale de Veracruz, de la tierra idílica,
de su cuna, de la tierra sagrada (Aztlán), y parte de noche a tierras
desconocidas, orientado hacia el norte, por donde los antiguos prehispánicos
creían que estaba la región de los muertos. Metafóricamente, el niño Cruz
peregrina de noche, como en el mito prehispánico, a buscar los huesos de sus
ancestros para fundar una nueva ciudad. Así, parte de Veracruz, llega a México,
va a Sonora, Sinaloa, Chihuahua, México, Puebla y regresa a México. Al llegar a
Puebla, entra al templo de Cholula, en donde antiguamente se adoraba a
Quetzalcóatl. Su entrada a este lugar sagrado representa el inicio de su ciclo
de poder, el cual empieza de día, no de noche. Su itinerario alude al recorrido
que realizaron los aztecas en su búsqueda por la tierra prometida.
Cada etapa de poder en la vida del personaje está
señalada con el día. Este se asocia con
el nacimiento de Quetzalcóatl y de Huitzilopochtli. Su alumbramiento se anuncia
con la aurora y la estrella Venus. Asimismo, son ellos cuando el día está en su
apogeo y poder pleno: 1941,1947 y 1955.
La noche señala la trasgresión que conlleva a la
muerte y a un cambio de poder, pero también se puede leer como la caída del sol
al ocultarse en la tierra, la fecunda, vuelve a generar la creación y
renacimiento de otro día. De ahí que en la novela aparezca primero 1955 y luego
1889, lo cual representaría simbólicamente su muerte y luego su renacimiento,
tanto de él como de otros ciclos.
De acuerdo al calendario de los ciclos
agrícolas, en la noche no rige Quetzalcóatl ni su gemelo Huitzilopochtli, sino
su otro hermano, Tezcatlipoca. En la noche reina lo oscuro, la luna, lo húmedo
y la lluvia; en el día, el sol y lo seco. De esta forma, el día y la noche se
alternan el poder, configurando varios ciclos o etapas históricas que tienen
que ver con los diferentes contextos que se vehiculan y movilizan a partir de
la vida-memoria de Artemio-Catalina.
De este modo, 1941, 1947 y 1955 son puntos
clímax en la vida histórica del personaje: son sus momentos de poder, señalados
por Quetzalcóatl. Mientras que 1919, 1915 y 1903 son los puntos en que lucha
desde abajo para sobrevivir, por lo cual en esos puntos gobierna Tezcatlipoca,
representado por la noche.
Simbólicamente, el día representa la temporada
de secas, cuando es tiempo de recoger las cosechas, mientras que la noche representa
las estaciones lluviosas, cuando la tierra (Coatlicue) es fecundada y las
siembras están en su proceso de crecimiento para ser recogidas en el día-tiempo
de secas. De acuerdo con esta lógica, el día y la noche expresan un cambio de
poder: un ciclo y un año, porque la tierra es fecundada de noche por la caída
del sol (de ahí que Catalina mantenga una lucha consigo misma y que en 1924 la
veamos dejarse seducir por Artemio), y al día siguiente vuelva a nacer su hijo
en otro ciclo o etapa. Cada temporada de secas o de lluvias (que formarían un
ciclo) está acompañada de los rituales que se ofrecen en honor a los creadores
y dadores de vida: unos se van, otros llegan; unos mueren, otros renacen. Por
ejemplo, el nacimiento del niño Cruz (abril), está regido por Quetzalcóatl que
nace, lo que genera una nueva etapa de vida, y pone fin a la temporada de secas
y de cosecha. En este mismo tiempo se celebra a la tierra (Coatlicue-Isabel
Cruz), quien muere durante su parto para alumbrar a su hijo. Este hecho se
relaciona con la muerte de la tierra, la cual se deja descansar para que
recobre su fertilidad y nuevamente se pueda sembrar.
Marzo es un mes muy importante, porque en la
cosmovisión prehispánica mexica, se habría creado el mundo. Abril representaría
la reactualización de dicho evento. Esto explica porqué el niño Cruz nace en este
mes que significa el día de la purificación y permite entender por qué en el
último Él, lo vemos nacer, se juntan niño-viejo. De manera paralela, su alumbramiento
alude a la limpia de la tierra para su preparación del nuevo ciclo: “[...] — Ya
viene el día de la Purificación —dijo Lunero con tres clavos entre los dientes.
/ — ¿Cuándo? / La pequeña fogata bajo el
sol alumbró los ojos verdes del niño. / — El dos, Cruz niño, el dos. Entonces
se venderán más velas, no sólo a los de cerca, sino a toda la comarca. Saben
que de aquí son las mejores velas [...]”. (Fuentes, 2003: 397-398)
En abril se celebra el fin de la temporada de
secas y la entrada de las lluvias, estas últimas son representadas por
Tezcatlipoca. Así, se lleva a cabo la transición y yuxtaposición de ciclos:
cuando celebran a Quetzalcóatl por traer la temporada de secas, también se
celebra a Tezcatlipoca, dado que representa la próxima temporada. Cuando se
festeja a un creador, alternativamente se festeja al otro. Por este hecho, en
un ciclo o etapa se pueden leer otros ciclos. Esto explica por qué en cada uno
de los momentos históricos de la vida del protagonista se pueden ver-leer otros
personajes o ciclos históricos que configuran parte de su vida-memoria y con
ellas, la de un momento de su país: México.
Independientemente de los contextos históricos
que se vehiculan y movilizan, a partir de su vida-memoria (y de la temporada de
secas y de lluvias), se conjunta 13 meses, correspondientes al calendario
prehispánico. De este modo, 1960 corresponde al mes de mayo, cuando se celebra
la renovación de la naturaleza con la llegada de la lluvia, representada por
Tezcatlipoca, y se despide la temporada de secas, simbolizada por Quetzalcóatl.
De alguna manera, todos estos años juntos, desde que nace hasta que muere
Artemio, representan un ciclo histórico completo, e incluso, paralelamente, un
siglo de la historia de México.
Ahora bien, el número trece es de suma
importancia para los mexicas, ya que en el 13 Caña fue la creación del Sol.
Bajo este esquema del ciclo agrícola, los
rituales y celebraciones fueron fundamentales para los mexicas, así creían que preservaban
y mantenían el equilibrio en cada etapa de vida. El día y la noche eran
vigiladas por los creadores o señores divinos, y cada figura masculina de la
temporada de secas y de lluvias tenía su pareja femenina. Sin embargo, durante
la estación de lluvias, los rituales se consagraban a las señoras, y en la
temporada de secas, a los señores.
Así, en la estación de lluvias se realizaban
rituales en honor a Coyolxauhqui, luna moribunda, madre de Huitzilopochtli; a
Toci, la hija del señor de Colhuacán, que fue desollada por los mexicas para
desposarla con el sacerdote que representa a Huitzilopochtli, Cihuacóatl
(hermana de Huitzilopochtli), y a Coatlicue (señora de la tierra). Casi todas
las señoras divinas están relacionadas entre sí. Por ejemplo, a Chimalman se le
asocia con Xochiquétzal (señora de las flores), la prostituta. A Toci, con
Cihuacóatl-Xochiquétzal (cuarta compañera de Tezcatlipoca). A Coyolxauhqui se la
confunde con Cihuacóatl o Chántico, y a ésta con Coyolxauhqui. De igual manera,
Artemio llega a tener en su vida a cuatro mujeres: Regina, Catalina, Laura y
Lilia, cada una de ellas figura un ciclo en la vida del protagonista.
Las relaciones entre las deidades prehispánicas
son muy complejas, así como las correspondencias entre los señores divinos. Las
parejas que se forman con ellos es representativa de lo opuesto: húmedo-seco,
día-noche, de los contrarios, de la dualidad, lo cual implica, en este sentido,
entender las diferentes parejas de Artemio Cruz y su relación con ellas. Esto
se ejemplifica en el siguiente pasaje:
[...] y
querrás recordarte en una vida que a nadie le deberá nada: ella te lo impedirá,
el recuerdo de ella la nombrarás: Regina; la nombrarás Laura; la nombrarás:
Catalina; la nombrarás:Lilia —que sumará todos tus recuerdos y te obligará a
reconocerla: pero aun esa gratitud la transformarás— lo sabrás, detrás de cada
grito de dolor agudo —en compasión de ti mismo, en pérdida de tu pérdida: nadie
te dará más, para quitarte más, que esa mujer, la mujer que amaste con sus
cuatro nombres distintos: ¿quién más? (Fuentes, 2003: 172)
Regina, Catalina, Laura y Lilia tan diferentes
entre sí, representan diversos aspectos en la vida de Artemio: la primera, el amor
de su vida; la segunda, la esposa; la tercera, la amante, y la cuarta, la hieródula[2],
pero todas juntas podrían verse-leerse en un mismo espacio-tiempo. En 1913,
Regina se asoma desnuda por el marco de la ventana. En 1919, antes de que
Catalina se presente con Artemio, lo ve desde el umbral de la puerta. En 1937,
Artemio observa a Laura de espaldas desde el marco de la habitación. En 1955,
Lilia se asoma a ver a Artemio desde la puerta del salón de fiestas. Estos
espacios se conectan como si fueran un solo laberinto de marcos-espejos en los
cuales se puede ir y venir de un presente a un pasado o a un futuro, y a la
vez, observar a una misma mujer con diferentes nombres y un solo rostro: Catalina
o la madre patria.
La primera es la mujer que le concede dos hijos,
Teresa y Lorenzo, y a pesar de ello, no logra integrarse y ser una con su
esposo. El rencor y odio hacia él la mantienen alejada y resentida, sin
embargo, Catalina lo ama por ser el padre de sus hijos. Viven bajo el mismo
techo, pero no duermen juntos. Así, Catalina representa a las señoras de las
lluvias y a sus parejas de la temporada de secas: el símbolo de lo opuesto y de
los contrarios.
De esta manera, el ciclo agrícola podría leerse
como la multiplicidad de ciclos a través del tiempo y del espacio que dialogan
entre sí a partir de la vida del protagonista. Y los personajes femeninos, como
Catalina, pueden insinuarse como las diferentes presencias de una misma mujer: Regina,
Lilia, Laura, Ludivinia, etc., o bien, como la insinuación de alguna señora
divina: Coatlicue, Coyolxauhqui, Toci y Xochiquétzatl. Esto es una suerte de
metáfora de la madre patria: México.
¿Cómo iba
a vivir el general Santa Anna sin su viejo compañero Menchaca —coronel ahora— que
sabía de gallos y palenques y podía pasarse la noche bebiendo y recordando el
plan de Casamata, la expedición de Barradas, El Álamo, San Jacinto, la Guerra
de los Pasteles, incluso las derrotas frente al ejército invasor yanqui, a las
que el generalísimo se refería con una hilaridad cínica, mientras golpeaba el
piso con la pata de palo y levantaba la copa y acariciaba la cabellera negra de
Flor de México, la esposa-niña llevada al lecho cálido aún con el último
estertor de la primera mujer? (Fuentes, 2003: 410)
¿Quién es la niña-mujer? El México independiente,
joven, que recién liberado del yugo español fue disputado por Francia. Era una
nación relativamente tierna, sin instituciones ni un gobierno estable y
consolidado. Una patria naciente y débil, expuesta a la seducción de cualquier
país extranjero.
Conclusiones
La vida-memoria de Artemio Cruz en La muerte de Artemio Cruz, de Carlos
Fuentes, está configurada en espiral o ciclos de poder que guardan un
paralelismo con los ciclos diurnos y nocturnos del calendario agrícola
prehispánico, con personajes femeninos y masculinos que van de la época
prehispánica hasta los gobiernos posrevolucionarios de México.
Los ciclos se yuxtaponen formando un espiral que
metafóricamente hablando significa los ciclos históricos que se presentan como
espejos hacia atrás y hacia adelante. Los espejos son los recuerdos de los
personajes que irrumpen en los momentos de esplendor (diurnos) o de decadencia
(nocturnos) para hacernos más presentes aquellos personajes que creíamos
muertos u olvidados. De este modo es como se yuxtapone un ciclo a otro, el
recuerdo del anterior explica al presente y el presente anticipa al que está
porvenir tanto en el recuerdo como en el “futuro”.
Junto a la imagen del protagonista
podemos leer la de Atanasio Menchaca, Hernán Cortés, Maximiliano, Quetzalcóatl,
Huitzilopochtli, entre otros. Al lado del personaje de Catalina, configuramos
la imagen de Ludivinia, Malinalli, Catalina la de Cortés, Coatlicue,
Xochiquetzal, etcétera. Dichas yuxtaposiciones permiten ver los diferentes
ciclos de un momento dado en la historia de México y analizar los errores que
se han repetido de manera continua, pero con diferentes personajes. Con la memoria histórica dentro
del espacio poético se busca recordar el pasado como algo que forma parte del
presente y a éste como un elemento importante orientado hacia el futuro, lo
cual, ayudaría a no cometer los mismos errores que se realizaron en un pasado.
Sin memoria histórica no hay identidad.
Los ciclos diurno y nocturno de
la vida de Cruz, así como las figuras femeninas y masculinas que forman parte
de cada periodo, movilizan espacios y tiempos que rompen con el tiempo lineal
(occidental), no hay inicio y fin de un ciclo como lo veríamos en un calendario
del tiempo, lo que vemos es la yuxtaposición de tiempos y espacios en una
secuencia cíclica, de ahí que la figura de un personaje insinúe a muchos más,
hacia atrás en el recuerdo que está por venir en la memoria y hacia adelante
que anuncia un futuro afectado por el momento presente del que recuerda. Los
personajes que se tejen en la vida de Artemio Cruz son importantes en lo
personal-público e individual-colectivo
porque representan la vida memoria de un país, lo prehispánico, la colonia,
ciertos periodos políticos de México, lo mexicano, su cultura e identidad.
La presencia de los diversos
personajes que configuran cada ciclo de la vida-memoria de Artemio, muestran la
compleja y heterogénea vida-memoria de un país que no acaba por ser. No piensa
totalmente en negro ni en blanco, está tan lejos de lo que fue y tan lejos de
lo que quiere ser. México es un país carnavalesco en donde se juntan lo
político, religioso, prehispánico, sexual, lo divino y lo profano. Su historia
política se ha hecho de traiciones, de juegos y elecciones como yo por ti, tú
por mí, el otro por mí, de juegos de albures y, como diría Octavio Paz y Carlos
Fuentes de “chingados”.
Bibliografía
ALATORRE,
Antonio (2004), Los 1001 años de la
lengua española, 3ª ed., México, FCE, 389 pp.
Esquivel, Laura (2007), Malinche, México, SUMA, 198 pp.
Fuentes, Carlos (2003), La Muerte de Artemio Cruz, México, Punto de
Lectura, 444 pp.
Graulich, Michel (1999), Las fiestas de las veintenas, México, Instituto
Nacional Indigenista, 443 pp.
Paz,
Octavio (1993), El laberinto de la soledad, 2ª ed., México, FCE, 351 pp.
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