sábado, 19 de noviembre de 2022

Un día más

 

En cada objeto que acariciaba delicadamente, sutilmente,

imaginaba a alguien, pensaba en el inmenso amor.

Las dos décadas de ausencia por una pequeña caja dorada.

Estaba eufórica, las masas contagiaban esa felicidad de cada año,

que era preciso sentir, para no caer.

 

Se quedó viendo un mostrador que reflejaba una mirada atenta:

profunda. Un abrigo azul, largo; una coleta. Ojos cansados, aburridos,

con ganas de soltar todo.

 

La semana siguiente era de asueto, tiempo detenido,

sin rumbo, sin planes. Fin de semana con vendedores de ocasión,

por si acaso se ofrece, le vendemos esto… “Es preciso que

se sienta bien de salud mental.” “Un masaje, no caería mal”.