viernes, 4 de octubre de 2013

¿Qué puede significar un simple viaje? Parte II





¿Qué puede significar un simple viaje? Parte II



Parte de ese viaje de vacaciones podría sugerir un viaje profundo a nuestro interior. Resulta que como a Teseo, el héroe que derrotó al Minotauro. Cuando él conoció su destino a través del oráculo divino, desde entonces cada noche soñó con la travesía que haría en tierras muy lejanas de su patria para ir al encuentro de dicho ser monstruoso. Nadie le dijo cómo era físicamente, él lo imaginó. 

Cuando el tiempo lo alcanzó, partió a Creta a enfrentarse prácticamente con su demonio interno que lo perturbaba cada noche, y así, sin más arma que una espada y un ovillo de hilo, se internó en los pasadisos intrincados que lo conducían a cerradas y nuevas salidas y entradas dentro del complejo laberinto,-del cual ni siquiera el propio arquitecto había salido fácil.

Como Teseo, ¡cuántas veces no hemos creado nuestros propios monstruos internos! desde la niñez. Estos a veces crecen y se asoman en nuestros sueños como parte de situaciones no resueltas en nuestra vida cotidiana. Ogros, enanos, brujas, gigantes, gnomos y elfos nos acompañan en nuestra imaginación.

Entonces en el momento de entrar a lugar extraños, poco conocidos y alejado de los parajes cotidianos, parece como si nos fueramos a reunir con los seres extraordinarios de nuestros sueños, imaginación y de nuestros miedos. Me parece que en cada encuentro con el otro, en cada viaje que realizamos significa un enfrentamiento con nosotros mismos como Teseo, quien terminó por matar parte de lo que él era, la humanidad, pues en el momento que destruye al Minotauro, éste empieza a llorar como hombre.



Teseo y el Minotauro


lunes, 30 de septiembre de 2013

"La Esfinge y Edipo rey"





"La Esfinge y Edipo rey"

El acertijo de la Esfinge fue:

¿Qué animal camina con cuatro patas por la mañana, con dos en la tarde y con tres en la noche?





¡La respuesta de Edipo fue muy sabia! Sin embargo, su inteligencia lo llevó a la ruina, pues en recompensa por haber derrotado a la Esfinge, recibió un premio.
 ¡Su propia madre!







Su destino y su vida se hicieron uno. Increíble que el destino alcance al hombre.




jueves, 19 de septiembre de 2013

¿Qué podría simbolizar un Minotauro?



"El Minotauro"


¿Cuántos significados puede tener la imagen del Minotauro de Creta?

¿Podrían representar todos los miedos internos del hombre? ¿Es su propio Yo interno? ¿La bajada al laberinto de este ser, es la búsqueda de uno mismo? 




Laberinto del Minotauro
¿Por qué Teseo mató al Minotauro? ¿Quién era el Minotauro?


viernes, 26 de julio de 2013

¿Qué puede significar un simple viaje?


naturaleza
En estas vacaciones seguramente muchos salieron de viaje, hicieron las maletas y se prepararon con un poco o mucho dinero-tal vez no importa-, pero, lo más relevante fue todo el ritual que hicieron para salir de casa e ir hacia un lugar planeado pero no totalmente conocido, pues entonces se perdería la magia del viaje.

Una vez arriba del auto, camioneta, autobús, taxi u otro medio de transporte  -cómodo- empezó el gran viaje por un laberinto interior. Cuando nos alejamos del ruido de la ciudad, de la misma gente y de nuestras tareas cotidianas, volteamos a nosotros mismos y no casualmente llegamos hasta encontrarnos solos. Es aquí cuando empieza ese verdadero viaje sin que a veces nos demos cuenta.

En el camino estamos más solos y un tanto desnudos -metafóricamente hablando- pues actuamos como regularmente no lo hacemos y le damos rienda suelta a nuestros sentimientos y pensamientos, punto de intersección en donde afloran también las fobias y miedos. Ya en el lugar de nuestro destino, encontramos cosas maravillosas y lo sorprendente, ¡conocidas! Empezamos a observar los objetos, a las personas, y sentimos muy familiar todo.

arboles


Más frecuentemente en parajes, cabañas, casitas, posadas, campamentos o lugares apartados del tumulto, empezamos a reconocer (nos) con las personas. Paradójicamente resulta exitante pero arriesgado -por decir lo menos- entrar en contacto con gente desconocida cuya presencia en ese destino no es gratuita en ningún sentido, pues sus actitudes, carácter, habla y lenguaje social lo colocamos en una parada de ese laberinto internos que resulta nuestro propio ser. Generalmente (nos) identificamos los elementos con seres extraños pero extraordinarios como: la bruja, el enano, el ogro, la hada, la abuelita buena, etc. parece como si conscientemente lo hicieromos, no. Nada es casual en esto llamado vida.

CONTINUARÁ . . .