sábado, 28 de enero de 2017

Venus



Mujer ¿por qué te desgastas? en los sueños de los otros, inquieta, servicial, risueña, tejes tus días haciendo chambritas para los niños que no cuidaste. Con tu bata arrullas el sueño de una cuna vacía. Te paseas con un bulto en tu pecho, cantando una melodía para calmar su llanto. Expones tu pecho para nutrir a tu hijo. Te das, te entregas, te olvidas. 

Mujer, haces figuras en el aire: bailarina, doncella, princesa, bruja, niña, hieródula, santa. No, en tu puño agrietado se dibujan los años de la primavera, del verano, otoño e invierno. Se desliza una gota en tu frente morena. En tus trenzas negras llevas tus días. 

Imagina tu libertad en las fábricas, en las oficinas, sensación del metal, de papel. Siente el latido fino de un corazón a punto de estallar. Huele los aromas a jazmín, madera, rosas, como un ramo de mujeres tecleando máquinas plu plu plu plu plu. Un reloj redondo con las manecillas atormentando las uñas saltando de un renglón a otro.

En la hora exacta, tacones por aquí, tacones por allá. Te reinventas, otro jefe, más productividad, números, dinero, éxito. 

Continuará...
 
Edith González