El murmullo de la noche
Suena como el tic tac del reloj de Dalí a punto de dilatarse y
estrellarse en la nada.
El viento sopla fuerte como el olifante de Orlando el campeador
cuando a deshora convoca a la guerra contra el pueblo traicionero.
¿Dónde están las estrellas?, ¿el Sol?,
¿qué se hizo de la aurora?, ¿en dónde quedaron los dioses?
Una doncella reta a la lluvia danzando en el lago.
"¿Ves el arcoiris?"-pregunta insistente- No no veo nada, contesta la otra,
-No es el tiempo del hombre. Es el lenguaje de los semidioses, es la hora
cero.
No hay tiempo, no hay presente, pasado ni mañana, todo está ahora.
¿Ves el río?, suena a cascabeles. Traen yerto el cuerpo del hombre.
Su corona se tiñe de púrpura, es el signo, el símbolo, es la lucha, es el poder,
es nada.
Creyó ser Dios como Ícaro, se acercó al Sol y éste lo fulminó.
Eh ahí su creación, su imperio, sus torres de Babel, sus ciudades Sodoma y Gomorra.
Eh ahí las estatuas de sal de todos los tiempos, los mundos paralelos,
el túnel de todos los tiempos, la vía Láctea, el universo se expande, se dilata
y como el reloj de Dalí, apunto de estallar.
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