Querido lector, mi objetivo no es contarte completamente ¿quién es Pascual Duarte? porque no podría, sino realizar algunos esbozos sobre este hombre quien antes de morir o más bien, antes de ser condenado a pena de muerte, por cometer matricidio, escribe cartas que hablan de su vida y desea que se publiquen.
Por dichos escritos, sabemos un poco a través de su recuerdo-memoria, lo que fue en su infancia, su adolescencia y en su vida adulta. La vida de este hombrecillo se ve marcada desde el momento en que nace en una familia pobre, marginada de la sociedad española, "en un pueblo perdido de la provincia de Badajoz; el pueblo estaba a unas dos leguas de Almendralejo, agachado sobe una carretera lisa y larga como los días -de una lisura y una largura como usted para su bien, no puede ni figurarse -de un condenado a muerte." (p.109)
Desde el inicio de la novela, Pascual dice "Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo", en este sentido, su discurso suena a excusa y como un antecedente de lo que va a contar. No era malo, sino el medio social, su familia y los demás lo indujeron a ser el hombre que ahora es.
Duarte crece en una casita muy modesta, de una planta, en donde lo principal es una mesa con tres sillas de madera. Su padre es alcohólico, su madre de un carácter iracundo, necio y duro. Ambos no paran de pelear constantemente delante de su hijo, sin embargo, el niño no toma partido por ninguno. Darle educación a su hijo era preocupación del padre, pero no de ella, y quien se impone es la decisión de la madre. No se ve claro cuál es la ocupación del niño, pues es un pueblo en donde abundan los "marros", los cerdos; digamos, la ocupación son los animales.
A la vida del niño llega, su hermana Rosario, quien da muestras de ser una pupila inteligente pero sin posibilidad de lograr nada, es así como pronto despega del hogar y se dedica a la vida pasajera. El núcleo familiar de Pascual se ve fragmentado a partir de que aquella abandona la casa. Más tarde su padre muere a consecuencia de una mordida de perro. La madre se embaraza de otro hombre y pronto tiene un hermano de nombre Mario, quien nace mal, pese a eso, unos cerdos le comen las orejas.
La vida del nuevo ser se ve atormentada por la presencia de su padre, quien le pega, se burla, lo humilla hasta la vejación, de esto, Pascual permanece como testigo. Los sentimientos de impotencia, enojo, venganza, ira y odio hacia su madre, terminan por imponerse en él tras la muerte de la criatura, quien se ahoga en un caso de aceite hirviendo.
"Mi madre tampoco lloró la muerte de su hijo: secas debiera tener las entrañas una mujer con corazón tan duro que unas lágrimas no le quedaran siquiera para señalar la desgracia de la criatura [...] ¡La mujer que no llora es como la fuente que no mana, que para nada sirve, o como el ave del cielo que no canta, a quien, si Dios quisiera, le caerían las alas, porque a las alimañas falta alguna les hacen!" (p.134).
Continua...
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